La diabetes continúa siendo una de las enfermedades crónicas con mayor impacto en la salud pública mundial. Su creciente prevalencia, junto con las complicaciones cardiovasculares, renales y metabólicas asociadas, obliga a mantener una actualización constante en los criterios diagnósticos y estrategias terapéuticas.
En este contexto, la Guía ADA 2026 presenta nuevas recomendaciones enfocadas en un abordaje más integral y personalizado del paciente con diabetes. Más allá del control glucémico, las decisiones terapéuticas actuales priorizan la protección cardiovascular, renal y metabólica, adaptándose a las características clínicas y comorbilidades de cada persona.
Desde la Sociedad Ecuatoriana de Diabetología, compartimos un resumen de los aspectos más relevantes de esta actualización, con el objetivo de facilitar una revisión práctica y útil para profesionales de la salud.
Un enfoque terapéutico cada vez más personalizado
La ADA 2026 mantiene a la metformina como tratamiento base en la mayoría de pacientes con diabetes tipo 2, pero enfatiza que su combinación terapéutica debe definirse según las comorbilidades presentes.
En pacientes con enfermedad cardiovascular, las terapias con inhibidores SGLT2 y agonistas del receptor GLP-1 continúan ocupando un lugar prioritario debido a su impacto positivo en la reducción del riesgo cardiovascular. Entre los medicamentos destacados se encuentran la semaglutida (oral o subcutánea), liraglutida y dulaglutida.
Por otro lado, en personas con enfermedad renal crónica, la guía recomienda especialmente el uso de iSGLT2 y semaglutida subcutánea, no solo por su efecto glucémico, sino también por su capacidad para ralentizar la progresión del daño renal.
En el caso de falla cardíaca, medicamentos como dapagliflozina, empagliflozina, semaglutida y tirzepatida han demostrado beneficios importantes en protección cardiovascular y disminución de hospitalizaciones.
La actualización también incorpora recomendaciones específicas para pacientes con MASLD (enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica), resaltando el uso de semaglutida, tirzepatida y pioglitazona.
Asimismo, el manejo del sobrepeso y la obesidad se consolida como uno de los pilares fundamentales del tratamiento moderno de la diabetes tipo 2. La ADA 2026 destaca el papel de los agonistas GLP-1 y de las terapias duales GLP-1/GIP como herramientas eficaces para mejorar el control metabólico y reducir peso corporal.
¿Cuándo considerar el inicio de insulina?
La guía recomienda considerar el inicio de terapia con insulina en pacientes que presenten síntomas claros de hiperglucemia, valores de HbA1c mayores al 10%, glucosa igual o superior a 300 mg/dL o cuando exista fracaso al tratamiento oral o inyectable.
El objetivo es evitar la progresión de la toxicidad glucémica y lograr un control metabólico más rápido y seguro.
Clasificación actualizada de los tipos de diabetes
La ADA 2026 reafirma la importancia de reconocer correctamente los distintos tipos de diabetes, ya que cada uno posee características fisiopatológicas y necesidades terapéuticas diferentes.
Diabetes Tipo 1
La diabetes tipo 1 autoinmune se caracteriza por la destrucción inmunomediada de las células beta pancreáticas, generando un déficit absoluto de insulina. Suele presentarse con inicio agudo, cetosis y anticuerpos positivos, aunque en adultos puede aparecer de manera más lenta, como en el caso del LADA.
La guía también menciona la diabetes tipo 1 idiopática, una forma menos frecuente en la que existe insulinopenia sin presencia de autoanticuerpos.
Diabetes Tipo 2
La diabetes tipo 2 continúa representando entre el 90% y 95% de los casos. Se caracteriza por resistencia a la insulina y pérdida progresiva de la función beta pancreática, estando fuertemente asociada con obesidad y enfermedad hepática metabólica.
Diabetes monogénica (MODY)
La diabetes monogénica o MODY se origina por mutaciones específicas que afectan la secreción de insulina. Generalmente presenta inicio temprano, herencia autosómica dominante y un fenotipo clínico variable.
Diabetes de origen pancreático
La guía reconoce también la diabetes secundaria a daño estructural pancreático, como ocurre en pacientes con pancreatitis crónica, cáncer pancreático o antecedentes de cirugía pancreática.
Diabetes inducida por fármacos
Algunos medicamentos pueden inducir hiperglucemia o diabetes, entre ellos los corticoides, antipsicóticos, inmunoterapias y antirretrovirales.
Diabetes gestacional
La diabetes gestacional aparece debido a la resistencia a la insulina inducida por hormonas del embarazo. Generalmente se diagnostica en el segundo o tercer trimestre y aumenta el riesgo futuro de desarrollar diabetes tipo 2.
Criterios diagnósticos ADA 2026
La actualización mantiene los criterios diagnósticos clásicos para diabetes:
- HbA1c ≥6.5%
- Glucosa en ayunas ≥126 mg/dL
- Glucosa a las 2 horas ≥200 mg/dL en prueba de tolerancia oral con 75 g de glucosa
- Glucosa aleatoria ≥200 mg/dL en presencia de síntomas clásicos de hiperglucemia o crisis hiperglucémica
La guía recalca que, si no existen síntomas inequívocos, el diagnóstico debe confirmarse mediante una segunda prueba.
Además, la prueba de tolerancia oral a la glucosa vuelve a posicionarse como una de las herramientas más sensibles para detectar disglucemia temprana.
La Guía ADA 2026 refleja cómo el tratamiento de la diabetes evoluciona hacia un modelo más integral, preventivo y personalizado. Hoy, el manejo del paciente diabético no se limita únicamente al control de glucosa, sino que busca reducir complicaciones cardiovasculares, proteger órganos clave y mejorar la calidad de vida.
Desde la Sociedad Ecuatoriana de Diabetología, reafirmamos nuestro compromiso con la actualización científica y la difusión de información basada en evidencia, contribuyendo así al fortalecimiento de la atención médica en diabetes en Ecuador.


